Search Menu
 
Cookie policy
Este sitio utiliza cookie, incluidos terceros, para funcionar correctamente y para enviar publicidad en línea con sus preferencias. Para más información o denegar la autorización, consulte nuestra Cookie Policy. Continuando la navegación, usted acepta el uso de cookies.
Por que usar el arándano
Por que usar el arándano

Por que usar el arándano

Fecha: 02 de agosto de 2021

El arándano americano (Vaccinium macrocarpon) realiza numerosas funciones beneficiosas para nuestro sistema inmunológico y para la salud de nuestro organismo.
En particular, en la última década, los ginecólogos y obstetras de todo el mundo lo utilizan como coadyuvante de las terapias antibióticas para combatir la cistitis, tanto aguda como preventiva contra la recaída, demostrando marcar la diferencia también en sujetos predispuestos a los que, de hecho, es aconsejable una asunción clínica regular.

Varios estudios y aplicaciones clínicas han demostrado que el arándano es una herramienta eficaz para la salud del tracto urinario y para contrarrestar las infecciones bacterianas gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antiinflamatorias.

Esta planta pertenece a la familia de las Ericaceae y es típica de América del Norte. En comparación con el arándano que crece en Europa, el arándano tiene un sabor más ácido y picante. Por ello, en el ámbito alimentario suele ir acompañado de una contraparte más dulce como el sabor a manzana o una mezcla de frutos rojos como arándanos, moras y frambuesas.

El arándano es famoso por su acción desinfectante y protectora urinaria. Esta función está garantizada por la presencia de valiosos elementos bioactivos que contiene el arándano en su interior, elementos como proantocianidinas, bioflavonoides, taninos, ácido ascórbico, ácido cítrico, ácido málico y glucurónico, betacaroteno, glutatión y vitamina E.

Gracias a estos elementos, el arándano ha encontrado espacio durante mucho tiempo como un complemento alimenticio eficaz para prevenir problemas relacionados con las molestas infecciones del tracto urinario y promover su bienestar a largo plazo.

Es por la estructura molecular de estas proantocianidinas, que se interpondrán entre nuestras paredes internas y las bacterias, que el arándano resulta ser un verdadero defensor de nuestro tracto urinario.

En el caso específico de la cistitis recurrente, su acción preventiva se produce a través de una actividad antibacteriana y "antiadherente" debido a la inhibición irreversible de la adhesión bacteriana a la pared de la vejiga, imponiéndose también como un elemento capaz de regular el pH de la orina. .

A partir de aquí es fácil adivinar el enorme beneficio que se deriva, para sujetos predispuestos afligidos por recaídas recurrentes. Pero la cistitis puede ocurrir ocasionalmente y afectar incluso a quienes no la padecen periódicamente.

En momentos de fuerte estrés, por ejemplo, cuando nuestro sistema inmunológico baja la guardia y cuando nuestro intestino no está en equilibrio, existe la posibilidad de un "brote" que, aunque inesperado y momentáneo, sigue siendo un evento desagradable, doloroso y limitante. .
No son solo las mujeres, especialmente las que están en edad fértil, quienes también son hombres.

La cistitis puede ser causada por numerosas cepas bacterianas, entre las que la más conocida es Escherichia coli.

La Escherichia Coli es una de las principales amenazas para el tracto urinario: gracias a sus tentáculos puede adherirse fácilmente a las paredes epiteliales de la vejiga y proliferar, provocando una serie de problemas que, en cascada, pueden volverse realmente debilitantes: por la micción frecuente con Sensación de ardor o dolor al expulsar el flujo urinario, ante la posible presencia de emaciaciones, con posible fiebre y sensación de fatiga particular.

El arándano, como se mencionó anteriormente, contiene proantocianidinas A, o polifenoles que son capaces de dificultar la adhesión de bacterias como las de Escherichia Coli, a la mucosa vesical, evitando así su proliferación y el posterior desarrollo de la infección.

Además, el arándano también extiende su valor nutracéutico al sistema cardiovascular. Algunas sustancias presentes en los arándanos, llamadas flavonoides, reducen el riesgo de desarrollar problemas cardiovasculares y cardíacos como ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y aterosclerosis.

Además, las bayas de arándano son útiles para contrarrestar la fragilidad capilar y fortalecer el sistema circulatorio, las alteraciones visuales (como cataratas, retinopatía) y el glaucoma diabético.

Su ayuda para nuestros intestinos también es importante.

Las bayas de arándano, de hecho, al ser ricas en Fibras, ayudan a nuestra digestión y motilidad intestinal, pero también contrarrestan eficazmente la diarrea.

Estudios recientes también han demostrado que los arándanos, cuando se toman con regularidad, pueden contribuir a reducir el riesgo de desarrollar cáncer. Esto se debe a las proantocianidinas, que tienen una acción importante para ayudar a prevenir el desarrollo de células cancerosas.

Entre las acciones que realizan las proantocianidinas presentes en el arándano, encontramos también la de protección de nuestros dientes porque contrastan con la formación de caries. Al fortalecer la placa dental, aumentan la resistencia de nuestros dientes a los ataques bacterianos.

Otra propiedad presente en estas extraordinarias bayas es la ligada a la salud de nuestra piel. Y esto ocurre tanto desde el interior (mediante la integración del arándano y el consumo de estas mismas berries como alimento) como desde el exterior (mediante el uso tópico de cremas para la piel a base de arándano).

En particular, el arándano es útil para calmar la piel delicada y contrarrestar la cuperosis, una mancha cutánea que produce enrojecimiento y manchas rosadas / rojas en la piel del rostro.

¡El arándano es una poderosa arma nutracéutica que merece un lugar destacado en nuestra dieta e integración diarias!

Se puede consumir fresco tal cual o en preparaciones dulces y saladas. Puede insertarse en ensaladas y ensaladas o usarse para hacer batidos, extractos, pero también mermeladas y salsas.
Las bayas frescas se pueden congelar sin contraindicaciones.
Los estudios científicos no reportan ningún efecto secundario particular en el consumo de arándano, no se recomienda su uso para quienes toman terapias anticoagulantes, antiagregantes y diabéticas.
No se recomienda estrictamente usar arándano en combinación con un medicamento, warfarina o cumadina, para evitar interacciones peligrosas.
En caso de que padezcas enfermedades específicas y tomes medicación, siempre es bueno buscar el consejo de tu médico, antes de empezar a tomarlo con regularidad.

Bibliografía:

  1. Foxman B. Epidemiología de las infecciones del tracto urinario: incidencia, morbilidad y costos económicos. Am J Med. 113 Suppl 1A: 5S – 13S. [PubMed] [Google Académico]
  2. Hooton TM. Infección recurrente del tracto urinario en mujeres. Agentes antimicrobianos Int J. 2001; 17 (4): 259–68. [PubMed] [Google Académico]
  3. Russo TA, Johnson JR. Impacto médico y económico de las infecciones extraintestinales por Escherichia coli: enfoque en un problema endémico cada vez más importante. Los microbios infectan. 2003; 5 (5): 449–56. [PubMed] [Google Académico]
  4. Griebling TL. Proyecto Enfermedades urológicas en América: tendencias en el uso de recursos para las infecciones del tracto urinario en mujeres. J Urol. 2005; 173 (4): 1281–7. [PubMed] [Google Académico]
  5. Sobel JD. Patogenia de la infección del tracto urinario. Papel de las defensas del anfitrión. Infect Dis Clin North Am. 1997; 11 (3): 531–49. [PubMed] [Google Académico]
  6. Svanborg C, Godaly G. Virulencia bacteriana en la infección del tracto urinario. Infect Dis Clin North Am. 1997; 11 (3): 513–29. [PubMed] [Google Académico]
  7. Guay DR. Manejo contemporáneo de infecciones del tracto urinario no complicadas. Drogas. 2008; 68 (9): 1169–205. [PubMed] [Google Académico]
  8. Stapleton A. Nuevos enfoques para la prevención de infecciones del tracto urinario. Infect Dis Clin North Am. 2003; 17 (2): 457–71. [PubMed] [Google Académico]
  9. Albert X, Huertas I, Pereiro, Sanfelix J, II, Gosalbes V, Perrota C. Antibióticos para prevenir la infección urinaria recurrente en mujeres no embarazadas. Cochrane Database Syst Rev. (3): CD001209. [Artículo gratuito de PMC] [PubMed] [Google Scholar]
  10. Guay DR. Infecciones del tracto urinario y del arándano. Drogas. 2009; 69 (7): 775–807. [PubMed] [Google Académico]
  11. Bruyere F. [Uso de arándano en infecciones crónicas del tracto urinario] Med Mal Infect. 2006; 36 (7): 358–63. [PubMed] [Google Académico]
  12. Kontiokari T, Sundqvist K, Nuutinen M, Pokka T, Koskela M, Uhari M. Ensayo aleatorizado de jugo de arándano rojo y bebida Lactobacillus GG para la prevención de infecciones del tracto urinario en mujeres. BMJ. 2001; 322 (7302): 1571. [Artículo gratuito de PMC] [PubMed] [Google Scholar]
  13. Jepson RG, Craig JC. Una revisión sistemática de la evidencia de los arándanos y los arándanos en la prevención de las infecciones urinarias. Mol Nutr Food Res. 2007; 51 (6): 738–45. [PubMed] [Google Académico]
  14. Cimolai N, Cimolai T. El arándano y el tracto urinario. Eur J Clin Microbiol Infect Dis. 2007; 26 (11): 767–76. [PubMed] [Google Académico]
  15. Gupta K, Chou MY, Howell A, Wobbe C, Grady R, Stapleton AE. Los productos de arándano rojo inhiben la adherencia de Escherichia coli p-fimbriada a las células del epitelio vaginal y de la vejiga en cultivo primario. J Urol. 2007; 177 (6): 2357–60. [Artículo gratuito de PMC] [PubMed] [Google Scholar]
  16. Di Martino P, Agniel R, David K, Templer C, Gaillard JL, Denys P, et al. Reducción de la adherencia de Escherichia coli a las células de la vejiga uroepitelial después del consumo de jugo de arándano: un ensayo cruzado, doble ciego, aleatorizado, controlado con placebo. World J Urol. 2006; 24 (1): 21–7. [PubMed] [Google Académico]
  17. Schmidt DR, Sobota AE. Un examen de la actividad anti-adherencia del jugo de arándano en cepas bacterianas urinarias y no urinarias. Microbios. 1988; 55 (224-225): 173–81. [PubMed] [Google Académico]
  18. Zafriri D, Ofek I, Adar R, Pocino M, Sharon N. Actividad inhibidora del jugo de arándano sobre la adherencia de Escherichia coli fimbriada de tipo 1 y tipo P a células eucarióticas. Agentes antimicrobianos Chemother. 1989; 33 (1): 92–8. [Artículo gratuito de PMC] [PubMed] [Google Scholar]
  19. Pinzon-Arango PA, Liu Y, Camesano TA. Papel del arándano en las fuerzas de adhesión bacteriana e implicaciones para la unión de las células uroepiteliales de Escherichia coli. J Med Food. 2009; 12 (2): 259–70. [PubMed] [Google Académico]
  20. Ofek I, Mirelman D, Sharon N. Adherencia de Escherichia coli a las células de la mucosa humana mediada por receptores de manosa. Naturaleza. 1977; 265 (5595): 623–5. [PubMed] [Google Académico]



Sharing is Caring!






¡HAZ QUE SE ESCUCHE TU VOZ!
Opiniones, dudas, peticiones: déjanos un comentario